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Mostrando las entradas etiquetadas como Rincones

Los bufones de Pría

24 mm - ISO 100 - f: 8 - S: 5 seg - Filtro ND Labrados por la erosión del agua del mar y la lluvia, los bufones son una especie de chimeneas en el interior de la roca caliza que conectan el océano con la parte superior de los acantilados. Con el mar en calma son poco más que una especie de silbatos por donde resuenan las olas, pero cuando hay temporal la fuerza del mar hace ascender el agua a través de ellos y la expulsa hacia el cielo cual géiseres en acción. Pero los bufones no son el único atrayente del lugar, a ambos lados de la playa de Guadamía se alzan los que para mí son los acantilados más fotogénicos de Asturias. Del lado derecho los bufones más grandes y por el izquierdo los llamados Acantilados del Infierno.  He estado en este lugar varias veces pero hasta ahora nunca lo había hecho con temporal, y la verdad es que cambiaría atardeceres o amaneceres por días así, en los que la naturaleza se muestra con todo su poder. Donde quiera que mires tienes una fotografía interesante,

El hayedo de Argovejo

24 mm - ISO 100 - f: 8 - S: 5 seg - Filtro ND Cuando un arroyo atraviesa un hayedo deja tras de sí un reguero de imágenes que, sobre todo en otoño y primavera, permiten al viajero disfrutar de la fotografía con mayúsculas. Este es el caso de un hayedo perdido en el Parque Regional Montaña de Riaño, en León, en el que cada pequeño salto que da el agua en su descenso, es un oportunidad para el fotógrafo. Es el hayedo de Argovejo y está situado a unos 40 min caminando desde el pueblo, eso sí, siempre en continuo ascenso. El lugar parece fabricado por las hadas, hileras de agua entre grandes rocas recubiertas de musgo y hayas retorciéndose hacia el arroyo y pareciendo protegerlo, no se puede pedir más.

Un bosque singular

24 mm - ISO 100 - f: 8 - S: 1\40 seg Se dice que muchas veces recorremos el planeta buscando esos lugares que Instagram ha vuelto virales, queriendo tomar imágenes espléndidas de localizaciones espectaculares sin siquiera observar lo que tenemos a la vuelta de la esquina, o incluso enfrente de casa. Con esto no quiero decir que no viajemos a esos destinos, sino que no nos olvidemos que siempre tendremos cerca pequeños rincones para disfrutar. Existe en la provincia de Zamora un bosque de árboles centenarios que en días de niebla se vuelve un lugar mágico. Se encuentra en San Pedro de Ceque, al final de un sendero que parte desde el pueblo, y atraviesa, en trazado circular, un monte mediterráneo de encinas que se convierten, recorridos tres km desde el inicio, en monumentos naturales que conforman un bosque que más bien podría ser un museo. Un paraje que te invita a caminar entre sus encinas buscando diferentes encuadres para intentar que lo que sientes en él quede plasmado en tus imáge

Bandujo. En Algún lugar de Asturias.

50 mm - ISO 100 - f: 8 - S: 1\50 seg Tras una larga carretera que asciende serpenteante desde las inmediaciones de Proaza (por donde discurre la Senda del Oso) se llega a un pequeño pueblo de origen medieval colocado en una atalaya del que solo se pueden contar bondades. Sin duda uno de los pueblos más fotogénicos de Asturias. Es Bandujo, un pedazo de tierra que lucha por sobrevivir al paso del tiempo. Siete barrios se esparcen por las laderas de las montañas donde se asienta la villa. El Barreiru, La Reguera, el Palacio, el Campal, La Molina, el Toral y Antelaiglesias. En él destacan El Palacio, la Torre de Bandujo y la Iglesia de Santa María, que conforman un conjunto medieval declarado Bien de Interés Cultural. Varios hórreos y un antiguo lavadero completan la arquitectura del lugar. Fotográficamente hablando, la mejor hora para acercarse a Bandujo es por la tarde, ya que tendremos el sol a nuestra espalda desde la principal localización. La pena es que no se pueden hacer fotos en l